El encuentro se jugó en el estadio Arena Pernambuco, con el arbitraje del australiano Benjamin Williams.
El primer tiempo fue tedioso y aburrido, principalmente porque las dos selecciones fueron muy cautas a la hora de atacar. Ambas prefirieron cuidar el arco propio antes que pensar en el pórtico del rival.
Fueron 45 minutos en los que el balón circuló gran parte del tiempo en el medio sector, lejos de las áreas. A ello se debe añadir las imprecisiones en las que incurrían europeos o centroamericanos cuando lograban pasar los tres cuartos del campo de juego.
A los 36 minutos, Dimitrios Salpinguidos recibió un centro desde la izquierda, pero su remate fue desviado por la rodilla derecha de Keylor Navas.
Una sola jugada clara de gol y un par de remates desviados fueron lo poco que dejó la primera fracción.
En el segundo tiempo llegaron los goles, pero el partido siguió siendo aburrido.
Los ticos se pusieron en ventaja en la única llegada que tuvieron, gracias a una triangulación entre Joel Campbell, Christian Bolaños y Bryan Ruiz, que este último definió con toque sutil y bien ubicado a un palo del arquero Orestis Kernezis, para marcar el 1-0, a los 6 minutos de la parte complementaria.
La selección griega intentó reaccionar para llegar al empate pero sus argumentos fueron muy pobres. Incluso no hizo valer la superioridad que tuvo desde el minuto 20 del segundo tiempo, por la expulsión de Óscar Duarte.
En el minuto 90, Grecia logró la igualdad al apelar a su fuerza ofensiva. Sokratis aprovechó un rechazo del meta Navas para mandar el balón al fondo del arco con un potente remate.
Dos minutos después el representativo europeo pudo haber anotado el segundo, pero Navas desvió un cabezazo de Konstantino Mitrógulos.
Con el marcador igualado en tiempo reglamentario, el encuentro tuvo que extenderse 30 minutos más para definir el pase del cuarto equipo a los cuartos de final.
El gol hizo que los griegos crecieran anímicamente en los primeros minutos del tiempo de prórroga, pero pese a tratar de imponer su juego -basado en su fortaleza física- no lograron marcar.
Ninguna de las dos selecciones logró desequilibrar el marcador en los 30 minutos de tiempo suplementario, por lo que la serie se tuvo que definir en lanzamientos penales.
Griegos y ticos convirtieron sus tres primeros penales. El costarricense Campbell anotó el cuarto, pero el meta Navas desvió con un manotazo el remate de Theofanis Gekas, para mantener en ventaja a su representativo.
Con un remate alto y potente, Michael Umaña anotó el 5-3 y puso por primera vez a Costa Rica entre las mejores ocho selecciones del mundo
Fuente Imformativa: Pagina 7 Bolivia

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